Yu Yaza (Tierra fértil)

DEFINICION.

Para nosotros los xhidza, el “Yu” es el suelo, la tierra, con la que nos relacionamos a diario, dependiendo de la actividad que realicemos. Por lo tanto, desde estos términos propios construimos nuestros conocimientos en torno a ella.

El “Yu” es tan simple que puede ser una porción de suelo, pero al convertirse en Yu Yaza se convierte en fértil que nos brinda el sustento para la vida, pues gracias a ella nos alimentamos para poder vivir.

Cuentan las recientes investigaciones arqueológicas que los Xhidza la conformamos más de 50 comunidades y que de acuerdo a hallazgos realizados, nuestra región en el Rincón de la Sierra Juárez de Oaxaca, nos encontramos desde hace más de 800 A. C.

Con esto indagamos que, desde nuestros asentamientos, el contacto con la naturaleza ha sido crucial para la supervivencia de nuestra cultura Xhidza, y que la forma de trabajar el Yu’ se ha ido modificando con el transcurrir de los años.

Como Xhidzas tenemos nuestros propios modos de entender la ecología, las prácticas de conservación y formas de trabajar con el Yu Yaza. Sin embargo, las diferencias entre los puntos de vista científicos, academia, gobiernos en turno y nosotrxs continúan creando barreras que no permiten un pleno intercambio y colaboración entre los de afuera y nuestros conocimientos, pues se dice que solo la ciencia como tal es superior a otros sistemas de conocimiento como en este caso la Xhidza.

Claro ejemplo fue que con la llegada de la carretera a nuestras comunidades, se salpicó a las comunidades con el inicio del neoliberalismo, con los tratados de libre comercio, el fomento a los monocultivos como el café, el uso de insumo externos como fertilizante y herbicidas, inserción a la economía de mercado global, con lo que se reconfigura el paisaje de la agricultura de autoabasto por la agricultura para el mercado y por lo tanto la relación con el yu’ cambia en algunos lugares, con la imposición de los programas gubernamentales.

Hoy vemos que muchas de nuestras comunidades comenzamos a sufrir efectos  de este desequilibrio con la naturaleza, los primeros efectos del cambio climático, los empezamos a resentir, enfermedades como la roya del café, variación estacional de los ciclos de la lluvia entre otros factores, sin embargo, los conocimientos de primera mano que poseen nuestros ancestros y abuelos gracias a la trasmisión intergeneracional sobre historias de resiliencia y las estrategias de adaptación que se ha adquirido gracias a la observación prolongada y minuciosa de nuestro montes, aguas, tiempos, suelos y la espiritualidad con el Yu Yaza.

Ante la problemática presente en nuestros tiempos, sumado a la pandemia del COVID-19, hemos decido continuar con los trabajos que venimos realizando con la fundación de Santa María Para la Promoción Indígena y Agroforestal A. C., que es la de Investigar, Experimentar, Compartir y Difundir una vida alegre, sencilla y perdurable, desde la relación con el Yu Yaza como Pueblo Xhidza.